El masaje

El masaje consiste en tratar de relajar el cuerpo y la mente a través de diversas técnicas. Normalmente se realiza con las manos, pero también puede hacerse con ventosas, Tei-shin, piedras, gua-sha, etc; buscando una sensación de placer instantáneo que mejore a corto y largo plazo el funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestro estado de bienestar.

masaje

Existen muchos tipos de masajes, es una terapia que se ha venido realizando en todo el mundo durante miles de años, por eso podemos clasificarlos de diversas maneras algunas de ellas son por su país de origen, por el beneficio que deseamos obtener, por el material que utilizamos… Como es imposible contarlo todo, en este artículo me centraré solo en algunos de ellos, no digo los más importantes porque todos lo son y cada uno tiene sus beneficios.

Quiromasaje

El Quiromasaje es el masaje realizado con las manos, es el más utilizado. Con él podemos tratar de descongestionar ciertas partes molestas del cuerpo, o buscar la paz mental a través de un buen masaje relajante por todo el cuerpo. Cuando queremos descongestionar algo buscamos un “dolor agradable” que son puntos que aparecen durante un masaje, estando relajado se suele sentir una leve molestia, ¡ahí! “en un punto determinado”, que apetece que aprieten al mismo tiempo que se va aliviando.

Masaje con ventosas

Otro tipo de masaje es el masaje con ventosas, como todo, dentro de este tipo hay un mundo de técnicas diferentes, pero por citar alguna voy a hablar de la ventosa “en movimiento” y la ventosa “fija”.

masaje con ventosas

La “Ventosa en movimiento” consiste en deslizar la ventosa por la piel, que está embadurnada de aceite, con una presión media, que no nos haga daño. La ventosa va tirando de la piel hacia fuera, permitiendo destensarla y que fluyan mejor los líquidos corporales, la linfa y la sangre. Además se convierte en un chivato del cuerpo para los que realizan esta terapia, porque donde queda más rosadito puede ser indicativo de congestión en esa zona.

Con respecto a las “Ventosas fijas”, hay que asumir que van a quedar marcas un mínimo de 2 semanas; esta técnica tira con fuerza de la piel hacia fuera, permitiendo mayor concentración de sangre en los puntos donde se colocan. Donde más morado queda indica la mayor necesidad de trabajar este punto, pero en unos días, conviene darle descanso después de esta sesión, porque esta técnica es fuerte y agota mucho el cuerpo.

Masaje relajante

Los masajes relajantes equilibran tanto el estado físico como anímico, y para los más atrevidos el espiritual también (hablaremos de espiritualidad en próximos artículos), por lo que es importante el aceite esencial que podamos añadir.

Llama especialmente la atención del masaje relajante del cuerpo entero, que va desde la coronilla hasta la punta de los dedos de los pies, sin olvidarse de las manos; por delante y por detrás, con pasadas largas y profundas en la medida de lo posible, tratando cada rinconcito de nuestra piel y zonas más superficiales del cuerpo, permitiendo su liberación. Es indescriptible la paz mental y el fluir de la energía por todo el cuerpo que puede llegar a sentirse.

El masaje con piedras calientes quizá sea el más solicitado en las sesiones de masaje relajante, son piedras alisadas, de origen volcánico. Se siente un calor muy agradable deslizándose por nuestro cuerpo, una relajación total, una musculatura que se expande y una paz mental que nos lleva a un estado de armonía y desconexión.

masaje relajante con piedras volcánicas