Acupuntura para nuestros mayores

Si hay un grupo de personas para los que está especialmente indicada la acupuntura, yo diría que las personas mayores. Bien es cierto que está indicada para todo el mundo, no solo personas sino animales, y en todos los tipos tiene un muy alto grado de eficacia.

¿Cómo ha de realizarse?

Con las personas mayores no es que sea más eficaz o menos que con otro estereotipo de personas, pero frente a otro tipo de terapias o medicinas tiene muchas ventajas. Lo habitual es que una persona con más edad, se encuentre más desgastada por todo lo que ha vivido, física, mental, emocionalmente y espiritualmente; por lo que por ejemplo un masaje ha de ser por lo general suave, sin poder profundizar en cada sesión, también más corto de tiempo para que el desgaste de energía no sea excesivo y la persona termine antes su recuperación de la terapia; si es normal estar agotado los días siguientes al masaje, una persona mayor o una persona con debilidad lo puede estar más; otras terapias más convencionales agotan el cuerpo de otra manera, ralentizándolo y que todo fluya como más espeso, como si todo fuese más nublado, no tratando nunca el problema, etc.

La acupuntura tiene la ventaja de que no necesitas poner la aguja en la zona que te quieres tratar, es decir, puedes tratar una zona desde otra parte del cuerpo, puedes tratar una pierna desde un brazo, aunque suene loco, pero lo mejor de todo esto es que puedes ver el resultado al instante, antes de poner la aguja.

Técnicas acupuntura

Para una persona mayor o personas con poca energía me decanto por la acupuntura siempre que ellos estén dispuestos a abrirse. Hay muchas técnicas de acupuntura, unas que van desde simplemente apoyar una aguja en la piel sin llegar a introducirla hasta las decenas agujas que se pueden llegar a utilizar en la mayoría de los casos.

En mi experiencia la mayor eficacia se consigue poniendo pocas agujas, no más de 7. Se ponen las agujas en determinados puntos, nos aseguramos que no molesten y dejamos a la persona descansar en la camilla, incluso dormirse… y hasta la próxima sesión.

Para una persona mayor o débil es mejor ponerle unas agujas o un calor agradable en determinados puntos (moxa) y dejarla acostada y descansando mientras se hace el tratamiento.

¿En que consiste una sesión?

Para quien no haya visto nunca una sesión de acupuntura, lo primero que hacemos es una entrevista al cliente; primero expongo las partes de la sesión y luego voy comentando todas una a una.

Normalmente el cliente viene con un motivo de consulta, el cual nos expone como tema principal de consulta y nosotros le hacemos una entrevista con el fin hacer un buen diagnóstico; una vez el cliente ha terminado la entrevista y se ha expresado libremente procedemos a nuestro diagnóstico a través del pulso, la lengua, el abdomen, las manos o la oreja; hay más pero estos son los más habituales; y con eso ya sabemos lo que tenemos que tratar.

Posteriormente tumbamos al cliente en camilla boca arriba e introducimos las agujas en los puntos que hemos determinado con el diagnóstico.

La entrevista de acupuntura

Como no, si el cliente viene a consulta suele ser por un motivo principal, se aconseja que en consulta el cliente esté solo, para no verse coaccionado con lo que quiera decir, lo que se comenta en consulta no sale de la consulta.

Pues como decía, el cliente viene con su motivo a la consulta, lo comenta y se le pregunta por otros temas, ya que la mayoría de las veces que las personas están mal no es “por que sí, porque les ha tocado a ellos” suele haber un motivo detrás, de los que a veces podemos ser conscientes y otras no.

En la entrevista se habla de salud, de emociones, de su estilo de vida, de sus sueños, etc. Muchas veces llegan a ser muy intensas, a liberarse muchas emociones que pueden ser causa de bloqueo, exceso o debilidad en el cuerpo, pero no siempre es motivo emocional. También se habla de comida, ir al baño, dormir, sudor, olor, etc. Pero además de lo que el cliente nos cuenta estamos atentos a su lenguaje no verbal

El diagnóstico en MTC

Esto es lo más importante de una sesión de acupuntura, para un tratamiento eficaz es imprescindible un buen diagnóstico.
Con lo que el cliente nos cuenta no suele ser suficiente, podemos tener una ligera idea del desequilibrio (como diagnóstico de acupuntura) que pueda tener, pero no lo podemos saber con certeza.

A menudo suelen omitir cosas bien por desconocimiento, por que no se le preguntan o porque no e apetece decirlas, así que necesitamos comprobar como reacciona su cuerpo a determinados estímulos, cada uno de ellos relacionado con un elemento de la MTC para saber por donde debemos empezar a tratarlo.

Normalmente estos estímulos consisten en hacer unas suaves presiones a ver si resultan molestas o no, insisto en lo de suaves, en el abdomen, las manos, las orejas, también podemos observar el rostro, la lengua, las cicatrices, etc o sentir el pulso.

Tratamiento de MTC

Con el resultado obtenido tras la entrevista y el diagnóstico, procedemos a trabajar los puntos de acupuntura, normalmente se hace con agujas, pero también se puede hacer con presiones, moxa, tei-shin, ventosas, etc. Dejamos al cliente tumbado en la camilla, cómodo y relajado para que su mente pare y su cuerpo responda a la técnica aplicada

¿Duele una aguja?

No, puede que alguna aguja al entrar digamos “ay” pero es un segundo y es poco frecuente, luego buscamos la sensación de Qi, que consiste en mover la aguja hasta que el cliente la sienta, el cliente no siente nada hasta que empieza a sentir una sensación leve de pinchacito, hormigueo, cosquilleo, etc más que nada para que el cuerpo sepa que tiene un objeto extraño introducido y reaccione a él activando el punto de acupuntura.

Una vez hecho esto, no debe haber nada, absolutamente nada de dolor ni molestia, permitiendo al cliente relajarse y descansar con las agujas puestas

¿Con que frecuencia hay que hacerse una sesión de acupuntura?

Eso va en función de lo que queramos tratar, a veces el motivo de la queja es bastante intenso y hay que empezar por 2 o 3 consultas a la semana, pero lo habitual es una a la semana. Si lo que queremos es mantenernos sanos pues con una al mes suele estar bien, como mínimo una al final de cada estación para prepararnos para la siguiente

¿Cuántas sesiones de acupunturas se necesitan?

Para empezar a ver resultados se necesitan un mínimo de 5 sesiones; muchas veces con una ya se ve el resultado, pero cuando nos hayamos tratado 5 veces nos debemos de sentir mejor en general que antes de empezar. Insisto en lo de sentirnos mejor, no en estar perfecto ya. Si pasan 5 sesiones y no hay ningún tipo de cambio con respecto a lo que nos llevó a la consulta, menos intensidad de dolor, dormir un poco más, tener más energía etc, si nada de esto pasa es que hay que replanteárselo de otra manera